¿Puede danzarse una pausa? ¿Puede bailarse un estado de interrupción de la actividad? ¿Hay movimiento en la quietud? Las preguntas parecen un despropósito, pero forman parte de uno de los entramados reflexivos con los que trabajan Carlos Osatinsky y Fernando Nicolás Pelliccioli en su espectáculo "Intermedios". Lo estrenarán esta noche, a las 22, en La Gloriosa (San Luis 836).

"Investigamos sobre diferentes modos interactivos de relación entre los intérpretes, performance y espectadores. Buscamos un trabajo creativo que integre partituras preestablecidas junto con la improvisación en un intento de crear experiencias escénicas que ofrezcan un sentido de riesgo, apertura y vitalidad, que hemos compartido en escenarios de Europa, Asia y Sudamérica", explicó uno de los artistas. Ambos son argentinos, pero residen en Alemania, donde establecieron su base de trabajo. No es la primera vez que se presentan en Tucumán: "Caer" y "También, tan poco" son algunas de las obras que pudimos ver. Los artistas se desplazan en un espacio, con cuidados movimientos del cuerpo, y crean sentidos en estudiadas coreografías con diferentes técnicas.

En "Intermedios" el público se encontrará con distintas piezas cortas que reflexionan sobre lo cotidiano. En concreto, consistirá en dos solos y un dúo. Cada pieza en sí misma y la presentación en conjunto buscan explorar el concepto de espacio intermedio.

¿Y qué es ese espacio intermedio? "Definimos este espacio como el que media entre las cosas, un espacio que se puede encontrar -visible o invisiblemente- dentro de ciertos vínculos, un espacio por medio del cual se circula, y cuya naturaleza se percibe con cierta ambigüedad: la memoria, los afectos familiares, las geografías divididas, las lenguas que coexisten, ocupaciones profesionales, nuestra relación con las cosas materiales, las relaciones entre individuos y con el mismo fenómeno escénico", describen Osatinsky y Pelliccioli.

"En concreto, nos centraremos en la idea de ?intermedio? en el teatro, como un momento de la detención /movimiento: una pausa/ruptura y a la vez un espacio entre circulación y mediación. Vemos este espacio como uno cuya naturaleza a menudo se nos escapa y requiere de un arresto, un descanso, o incluso una ruptura con el fin de ser percibido. Estas ambivalencias y la singularidades nos inspiran".